Cinco factores que se deben evaluar antes de iniciar una campaña agrícola
Lima, Set.1,2026.- El crecimiento del sector agrícola peruano continúa generando oportunidades para productores e inversionistas. Sin embargo, que un cultivo tenga alta demanda o buenos precios no significa necesariamente que represente una inversión rentable.
Para Diego Rodríguez,
especialista en gestión agrícola, uno de los principales errores es tomar
decisiones basándose únicamente en el precio del producto, sin analizar las
variables productivas, financieras, climáticas y comerciales que determinarán
el resultado de la campaña.
“En agricultura no basta con
identificar qué producto está teniendo buenos precios. Antes de sembrar hay que
conocer cuánto costará producir, qué condiciones requiere el cultivo, a qué
mercado se dirigirá y qué riesgos pueden presentarse. Una buena decisión
agrícola comienza mucho antes de entrar al campo”, explica Rodríguez.
En ese contexto, el
especialista identifica cinco factores que deberían evaluarse antes de iniciar
una campaña agrícola:
1. Analizar la demanda antes
de decidir qué sembrar
Un precio elevado hoy no
garantiza la misma rentabilidad al momento de la cosecha. Es necesario analizar
la demanda nacional e internacional, las tendencias del mercado, la competencia
y las ventanas comerciales.
También debe considerarse el
riesgo de sobreoferta. “Si muchos productores apuestan por el mismo cultivo
porque hoy tiene un buen precio, cuando esa producción llegue al mercado el
escenario puede ser completamente diferente”, señala Rodríguez.
2. Calcular el costo real de
la campaña
La inversión debe considerar
desde la preparación del terreno, semillas o plantones y sistemas de riego
hasta fertilización, mano de obra, control fitosanitario, cosecha y transporte.
Rodríguez recomienda, además,
proyectar escenarios adversos, como una caída del precio, incrementos de costos
o menores rendimientos. Esto permite determinar si la campaña seguirá siendo
rentable ante posibles contingencias.
3. Evaluar las condiciones del
cultivo y la disponibilidad de agua
El suelo, la temperatura, la
humedad y, especialmente, la disponibilidad y calidad del agua pueden
determinar la productividad de un cultivo y sus costos.
“Una oportunidad puede ser
atractiva comercialmente, pero si el territorio no ofrece las condiciones
adecuadas para desarrollar el cultivo, el riesgo de la inversión aumenta
considerablemente”, sostiene.
4. Incorporar el Fenómeno El Niño y los riesgos climáticos en la planificación
Los cambios de temperatura y
precipitaciones pueden modificar las necesidades de riego, favorecer la
aparición de plagas y afectar diferentes etapas de la producción. Por ello, los
riesgos climáticos deben analizarse desde la planificación y no cuando el
problema ya está presente.
“El Fenómeno El Niño tiene que
formar parte de la planificación. Hay que conocer qué tan vulnerable es el
cultivo y qué capacidad existe para responder ante una contingencia”, explica
Rodríguez.
5. Evaluar el mercado de
destino y las oportunidades de exportación
Además de conocer la demanda,
es importante identificar a qué mercados podrá dirigirse la producción y qué
condiciones comerciales y logísticas serán necesarias para llegar a ellos de
manera competitiva.
Para Rodríguez, la pitahaya es
un ejemplo del potencial que puede generar el acceso a nuevos destinos.
“En el caso de la pitahaya
vemos una oportunidad muy importante con la apertura del mercado americano, que
estimamos podría darse hacia 2027 o 2028. Sería un hito importante para el Perú
y podría generar una demanda relevante para nuestra producción. Para nosotros,
particularmente, la variedad American Beauty tiene un enorme potencial”, señala.
Diego Rodríguez, destaca que
una eventual apertura también podría impactar en la logística del producto.
Actualmente, uno de los principales desafíos son los costos asociados al
transporte aéreo.
“Con el acceso a un mercado
como Estados Unidos y trabajando en una mejor trazabilidad y mayor vida útil de
la fruta, se abre la posibilidad de desarrollar alternativas de transporte
marítimo. Eso podría cambiar significativamente la estructura de costos y las
posibilidades comerciales del producto”, agrega Rodríguez.
Para el experto, este caso
demuestra que una campaña agrícola debe comenzar con una visión clara del
mercado. Analizar la demanda, los costos, las condiciones productivas, los
riesgos climáticos y el destino comercial permite tomar decisiones con más
información y reducir los riesgos de la inversión.
“La agricultura tiene
oportunidades importantes, pero una buena oportunidad comercial no
necesariamente se convierte en una buena inversión. La diferencia está en
planificar, conocer los riesgos y estructurar la producción de acuerdo con el
mercado al que queremos llegar”, concluye Rodríguez.

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