Formación técnica gana valor, pero brecha de ingresos entre hombres y mujeres bordea el 30%


Lima, Set.14,2026.- La formación técnica continúa ganando valor en el mercado laboral. En Lima Metropolitana, el ingreso promedio mensual de las personas ocupadas con educación superior no universitaria llegó a S/1,921.6 en 2025, 6.9% más que en 2024, y superó por primera vez los S/2,000 en el trimestre octubre-diciembre. La tendencia continuó a inicios de 2026, con un crecimiento interanual de 7.6% entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, informó el Observatorio de Empleabilidad de IDAT, a partir de cifras del INEI.
Para Silvana de los Heros, head de Empleabilidad de IDAT, estos resultados confirman que la educación técnica mantiene un retorno económico relevante y constituye una vía concreta de inserción y desarrollo profesional. El desafío, señaló, está en que la mejora del mercado se traduzca en oportunidades equivalentes a lo largo de la trayectoria laboral de hombres y mujeres.

“La formación técnica abre oportunidades reales de inserción y crecimiento laboral. Hoy el reto no está únicamente en el acceso a la educación, sino en lo que ocurre después: cómo hombres y mujeres ingresan al empleo, desarrollan experiencia, avanzan profesionalmente y acceden a mejores niveles de ingreso”, señaló de los Heros.

El reto está en las trayectorias laborales

El último dato oficial disponible con desagregación por sexo y nivel educativo muestra que, a nivel nacional, los hombres ocupados con educación superior no universitaria percibieron en promedio S/2,144 mensuales frente a S/1,508.5 de las mujeres. La diferencia es de S/635.5 al mes y equivale a 29.6% respecto del ingreso masculino: por cada S/100 percibidos por un hombre, una mujer recibió alrededor de S/70, según análisis del Observatorio de Empleabilidad de IDAT.

El contraste es especialmente relevante porque hombres y mujeres alcanzan la educación superior no universitaria en proporciones prácticamente similares. Para el Observatorio, esto desplaza la discusión desde el acceso a la formación hacia lo que ocurre después: condiciones del primer empleo, formalidad, continuidad profesional, experiencia acumulada, responsabilidades de cuidado y acceso a posiciones de mayor responsabilidad.

La persistencia de la brecha también se observa en el mercado laboral de Lima Metropolitana en su conjunto. Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, el ingreso promedio de las mujeres representó alrededor del 77% del ingreso masculino, una diferencia aproximada de 23%. En el trimestre mayo-julio de 2026, la brecha llegó a 24.5%, lo que muestra que el avance de los ingresos todavía no se traduce en un cierre sostenido de las diferencias entre hombres y mujeres.

De los Heros sostuvo que reducir estas diferencias requiere fortalecer la continuidad laboral alrededor de la maternidad, promover una mayor formalización desde los primeros empleos y avanzar en transparencia sobre bandas salariales y oportunidades de crecimiento. Precisó, además, que los indicadores analizados muestran diferencias de ingresos promedio entre hombres y mujeres y no deben interpretarse, por sí solos, como evidencia de discriminación salarial directa.

No hay comentarios.

Imágenes del tema de rajareddychadive. Con tecnología de Blogger.